Un diseño de apps que parece hecho con IA se reconoce por acumulación: tarjetas con borde, sombra y gradiente al mismo tiempo, iconos dentro de círculos pastel, animaciones lentas y textos de relleno. Ninguno de esos detalles es grave por separado. Juntos le dicen a tu cliente que nadie tomó decisiones. La solución es diseñar con jerarquía, espacio, una sola señal por elemento y contenido real.
Las herramientas de IA aceleran mucho el trabajo, y en FoodTook Labs las usamos. El problema no es la herramienta, es aceptar su primera propuesta sin criterio. Estas son las señales que revisamos en cada pantalla.
Por qué importa que una app no se vea genérica
Piensa en una clínica en Quito que lanza su app de citas. Si la app se ve igual a cien plantillas, el paciente no lo piensa en palabras, pero lo siente: esto se hizo rápido, quizá también se hizo mal. La confianza en una app de salud, de pagos o de pedidos empieza por cómo se ve.
Una interfaz genérica también es más difícil de usar. Cuando todo tiene el mismo peso visual, el ojo no sabe dónde mirar primero. El usuario tarda más en encontrar el botón que necesita y abandona antes.
Las señales que delatan una interfaz genérica
1. Tarjetas con borde, sombra y gradiente a la vez
Una tarjeta necesita una forma de separarse del fondo. Una. Cuando lleva borde, sombra y gradiente al mismo tiempo, cada recurso compite con los otros y el resultado se ve recargado. Es el patrón más repetido en interfaces generadas.
2. Iconos en círculos del mismo color al 10 %
Un icono morado dentro de un círculo morado clarito, repetido en cada fila de una lista. Parece ordenado, pero no comunica nada: si todos los iconos llevan el mismo tratamiento, el color deja de significar algo. Además ocupa espacio que el contenido necesita.
3. Animaciones lentas y por todas partes
Elementos que aparecen deslizándose uno tras otro, botones que rebotan, transiciones que duran casi un segundo. La primera vez llaman la atención. La décima vez el usuario solo siente que la app lo hace esperar.
4. Textos de relleno
Títulos como «Potencia tu experiencia» o «Todo lo que necesitas en un solo lugar», descripciones que podrían ir en cualquier app, datos de ejemplo que nadie reemplazó. El texto genérico es la señal más fácil de detectar y la que más daña la confianza.
5. Todo centrado y con el mismo tamaño
Secciones que repiten la misma estructura: icono arriba, título centrado, párrafo centrado, botón. Sin variación, sin un elemento que mande sobre los demás.
El reemplazo profesional, señal por señal
| Señal genérica | Qué hacemos en su lugar |
|---|---|
| Borde + sombra + gradiente | Un solo recurso: un fondo apenas distinto o una línea sutil, nunca los tres |
| Iconos en círculos de color al 10 % | Iconos sin contenedor, del color del texto; el color se reserva para estados que importan |
| Animaciones lentas | Transiciones cortas que confirman una acción y no se interponen |
| Textos de relleno | Contenido real del negocio desde el prototipo: platos, precios, nombres de servicios |
| Todo centrado y del mismo tamaño | Jerarquía tipográfica clara: un título que manda, texto de apoyo más pequeño |
Jerarquía tipográfica y espacio: la base de todo
La mayoría de los problemas de una interfaz genérica se resuelven con dos herramientas que no tienen nada de llamativo: tipografía y espacio.
- Pocos tamaños de letra, bien diferenciados. Un título, un subtítulo, un cuerpo y un texto secundario suelen bastar. Si hay ocho tamaños, nadie distingue la jerarquía.
- El peso también comunica. Un precio en negrita y la descripción en regular ya ordenan la lectura sin agregar colores ni cajas.
- El espacio agrupa. Lo que está cerca se lee como relacionado. Un buen espaciado reemplaza muchas líneas divisorias y tarjetas.
- Alineación a la izquierda para leer. El centrado sirve para pocas cosas: un estado vacío, una confirmación. Para listas y formularios, la izquierda se lee más rápido.
Una sola señal por elemento y animaciones cortas
La regla que más aplicamos es simple: cada elemento destaca de una sola manera. Un botón principal tiene color. Un aviso de error tiene color y texto claro, pero no además un icono animado y una sombra roja. Si algo necesita tres recursos para llamar la atención, el problema es lo que está alrededor.
Con las animaciones pasa lo mismo. Las usamos para confirmar que algo ocurrió (un pedido enviado, un elemento eliminado) o para explicar de dónde viene una pantalla. Deben ser cortas, casi imperceptibles. Una animación bien hecha no se nota: la app solo se siente rápida.
Contenido real desde el primer prototipo
En Deevery, nuestra app de delivery, el contenido es el diseño: el video del plato ocupa el protagonismo y la interfaz se aparta. Esa decisión solo se puede tomar si diseñas con platos reales, no con cajas grises que dicen «imagen aquí».
Por eso en la fase de diseño de nuestro proceso pedimos contenido real del cliente desde el inicio: el menú de verdad, los servicios de la clínica con sus nombres, los productos de la ferretería con sus precios. Un prototipo con contenido real revela problemas que uno con textos de relleno esconde, como nombres demasiado largos para la pantalla o precios que no caben en la fila.
Si estás pensando en tu primera app, también conviene decidir pronto la tecnología, porque cada plataforma tiene sus propias convenciones de diseño. Lo explicamos en app nativa, híbrida o web.